lloviendo

martes, diciembre 15, 2009
No había dejado de llover durante semanas, el cielo se caía igual que el alma de todos los hombres. Estaba en el aire, el destino gritaba fuertemente... todo estaba escrito; cada paso, cada sonrisa, cada mirada. A pesar del dolor, la vida es tan sabia que todo está diseñado estratégicamente para que al final ocurra lo que tenga que pasar.
Hoy también llueve y parece que mis pasos ya siguen otro camino. Y yo luchando contra el destino, con la esperanza de que nuestros caminos no se alejen tanto, que sigamos caminando tan cerca como lo hicimos y cuando menos lo imaginemos nos crucemos nuevamente.

Hay momentos en que la lluvia se detiene para dejar al sol respirar y para que los hombres miren al cielo y se den cuenta que algo grande los espera







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