Desintegrado

martes, marzo 23, 2010
Me cansé y desaparecí. Tan fácil... tan de repente... solo así... cómo ceniza consumida por el fuego.

Me cansé de mi... de mi esencia invisible, de mis ojos tan sensibles. De mis palabras vacías, de mi incoherencia tan coherente para mi.

Me cansé de correr en círculos, persiguiendo fantasmas. Me cansé del cansancio que me agobia, del fuego que derrite el hielo y del hielo que congela el fuego.

Me cansé y huí, de la forma más cobarde; cómo corre el derrotado, como corre el desahuciado.

y me refugié en mis pensamientos... inmóvil... Con la esperanza ciega de que vengas y me salves de este exilio voluntario.