En la estación

viernes, diciembre 18, 2009
Caminó decididamente por los pasillos de la estación,con su maleta repleta de viejos recuerdos e ilusiones absurdas, que guardó, para no caer en la tentación de dar marcha atrás. Estaba huyendo, huyendo del destino, para no volver a sentir el dolor que lo ataba a la ciudad. Sin embargo, con cada paso que daba, crecía la esperanza de sentir una fuerza que lo hiciera quedarse un minuto mas, y al darse la vuelta encontrara esos ojos que al mirarlo le suplicaran que se quedara. 
Acortaba los pasos, deseaba con todas sus fuerzas que el tiempo se detuviera un instante, para imaginar su calor hasta casi poder sentirla por ultima vez y seguir adelante luchando con las ganas de quedarse.


Escuchó sus propios latidos que aumentaban a cada instante; sintió el frio desgarrando sus pulmones y con los bolsillos llenos de desilusión, subió al tren de media noche...


Sin saber que una temerosa mirada que contemplaba a lo lejos, derramaba una lagrima al verlo partir.









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